os sigo desde hace ya unos meses y por fin me lanzo a presentarme. Antes de nada me gustaría daros a todos las gracias por la gran ayuda que, sin saberlo, me habéis prestado. Encontrarme con vuestra calidad humana junto con vuestra experiencia y con la profesionalidad del equipo médico que me está tratando me ha hecho que me enfrente a este "bache" con mucha más seguridad.
El tema de mi debut es una historia un poco larga y bastante excepcional y es que debuté como tipo 1 sobre el quinto mes de embarazo. Si ya se hace difícil hacerse a la idea de lo que la enfermedad conlleva, ya os podéis imaginar lo duro que se hace el peso de la responsabilidad, los miedos y la falta de experiencia. Tres semanas tardó mi exginecóloga en tomar una decisión sobre el problema y fué la de mandarme al hospital que dirige su marido en un pueblo perdido de los Alpes a casi una hora en tren de Munich que es donde vivo. Tres semanas en las que veía como los niveles de azúcar explotaban casi sin comer, como iba perdiendo peso y como se me abrían heridas en la piel debida a la sequedad de la misma. Salí de su consulta y me pillé un taxi al hospital materno-infantil porque me encontraba realmente mal. De allí me enviaron al siguiente día al hospital de medicina interna a un curso para orientar a las pacientes con diabetes gestacional, yo iba con mi accu chek aviva nano y mi lista con las mediciones y lo que había comido (ni siquiera sabía que tenía que medirme antes de comer, ni que los resultados se podían leer con un programa informático, ni que las tiras eran completamente gratuitas para las embarazadas). Allí me encontré con mis dos angeles en forma de diabetólogas. Ellas me enviaron al laboratorio y antes de terminar la charla apareció el jefe médico diciendo que si no tenía nada en contra que me iban a ingresar. Os aseguro que el mundo se me paró, tanto que ni pregunté el por qué de la decisión. Al otro día me enteré que tenía una cetoacidosis severa que tardamos casi 5 días en bajar, por supuesto tuvieron que explicarme que era eso porque yo no lo había oido nunca. El mismo día de mi ingreso empezamos con la insulina Protaphane y Actrapid y durante diez días estuvieron mostrándome como debía inyectarme, contar las unidades de carbohidratos, como tratar las hipos, etc... En esos días ya me dijeron que posiblemente mi diabetes fuese un tipo 1 pero que con el tema hormonal no serían capaces de asegurarlo hasta poco después del fin del embarazo... todavía me quedaba una vaga esperanza. A partir de entonces mi embarazo fué descrito como de riesgo y debía ir todas las semanas tanto al materno infantil como al hospital de medicina interna a que me controlasen. Mi vida giraba en torno a la comida y a las inyecciones. Yo que nunca había hecho dietas, que nunca había estado gravemente enferma y ahora no quería ni salir sóla de casa por si me daba una "hipo" y me dieron muchísimas, hasta que cambiamos a la Humalog para el desayuno tuve siempre una hipo entre comidas.
El fin de la historia todavía no se ha escrito. Tengo una nena sana y preciosa de casi 6 meses y medio. El parto fue natural, muy largo pero sin problemas. Salvo una hiper de 245 sin haber comido tras el mismo, supongo que debido al estrés (nunca he tenido valores por encima de los 200 desde que comencé con la insulina). Desde entonces estoy en lo que llaman la luna de miel, inyectándome sólo 4 unidades de Protaphane por las noches. Con un poco de miedo a que esta fase se acabe y que la enfermedad vuelva a dirigir mi vida. Pero segura que le haré frente con más o menos altibajos y pensando, como me dijo mi diabetóloga, que la calidad de vida de los pacientes de ahora y de hace 20 años no tienen nada que ver y que menos tendrán en común en otros 20.
Espero seguir aprendiendo con vuestras experiencias durante mucho tiempo. Prometo ser muy pesada con mis dudas y comentarios
