las bombas son financiadas por el presupuesto del hospital, que a su vez viene determinado y aprobado por los políticos superiores correspondientes...
creo que esto funciona así en la mayoria de zonas de españa.
por tanto, es el hospital quien compra la bomba, usualmente en sistema renting,junto con los consumibles a Roche, Medtronic o Animas (las 3 casas comerciales actualmente en el mercado).
El hospital cede el uso de la bomba a los pacientes que considera oportunos bajo unos criterios generales comunes a toda españa, este decreto lo regula:
http://www.boe.es/boe/dias/2004/03/19/p ... -12217.pdfy unos criterios particulares de cada hospital y endocrino/pediatra.
Como ves, legalmente se penaliza el buen control metabólico...la bomba de insulina no garantiza una hemoglobina por debajo del 7% por sí sola y eso es lo que parece que destila el decreto que he enlazado.
Realmente, sin el apoyo del endocrino/pediatra es imposible que os coloquen la bomba, porque es la persona responsable de elaborar y firmar el informe de justificación de ese procedimiento.
Si considera que tienen prioridad aquellos con mal control metabólico dificil lo vais a tener.
En mi opinión, no deberíais saltaros en ningún momento al endocrino/pediatra...no olvideis que siempre vais a tener que volver a verle, con y sin bomba, así que mejor tenerle informado de todos los pasos que hagais.
Dicho esto, deberíais haceros con informes y estudios que apoyen las bombas de insulina en pediatría, con ellos como apoyo y justificación podríais elaborar una solicitud.
la solicitud yo la dirigiría primero al jefe de servicio de endocrinologia de vuestro hospital.
en caso de negativa al director del hospital.
en caso de negativa al consejero de salud del gobierno de castilla leon.
en caso de negativa al presidente de la comunidad de castilla leon.
lo último es salir en la prensa contando el caso.
Un proceso largo y costoso en esfuerzo, sin garantias de final feliz, pero que vale la pena...primero, porque la bomba es el mejor sistema de control para pediatría y segundo, porque se pone otro granito de arena más para defender los derechos de todas las personas con diabetes.